Ayer se jugó un clásico más del fútbol peruano, luego de cuatro años, en el remodelado
estadio Nacional de Lima. Un coloso deportivo que, como lo llamó el relator del partido, es la casa del fútbol peruano. Una fiesta deportiva que albergó nuevamente a las dos hinchadas más populares del país, pero esta vez sin aquellas vallas de seguridad, que se veían tanto en 'Norte' como en 'Sur', donde muchos barristas solían treparse. Unas vallas que en otro lugar fueron trampas mortales para muchos barristas.
Y es que ayer también se celebró un año más del fallecimiento de 96 personas, todas hinchas del Liverpool, en el estadio de Hillsborough - Inglaterra. Una tragedia que revolucionó el fútbol inglés y que significó el final de una época. Fue además, el acta de defunción del fútbol como rito tribal de la clase obrera en Inglaterra y que influyó seguramente en el resto de Europa.
El 15 de abril de 1989, las hinchadas del Liverpool y el Nottingham Forest se dirigían al estadio de Hillsborough en Sheffield (Inglaterra) donde sus equipos jugarían la semifinal de la Copa de la Asociación de Fútbol de Inglaterra (Copa FA). Las informaciones señalan que se trataba de un típico campo inglés: viejo, mal acondicionado, símbolo de un tiempo que llegaba a su fin.
El partido comenzó a las 15 horas, pero las cámaras de televisión dedicaban más atención a lo que sucedía en el fondo oeste del estadio que en el campo de juego. Se evidenciaba una catástrofe. Dicho lugar del estadio estaba atestada de gente, pero aún así los hinchas de Liverpool seguían ingresando
ante la pasividad de los agentes de seguridad.
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| La tragedia estaba por consumarse. |
La tragedia era irremediable. Pese a las protestas e los hinchas, la policía se negó a abrir las puertas que daban acceso desda las vallas al terreno de juego. Se sentían más preocupados por impedir la invasión del terreno de juego que por aliviar el drama de la muchedumbre atrapada en el matadero.
El partido se suspendió cuando la tragedía se había consumado. Las cámaras de televisión recogían la espantosa escena de cientos de hinchas luchando con desesperación por sus vidas. 96 personas no lo consiguieron. Una de ellas fue primo del actual futbolista del Liverpool, Steven Gerrard.
Se habló de la responsabilidad de los
hoolingans, pero el desastre se consumó sobre todo por la incompetencia de la policía, por las deficientes condiciones del estadio, por la ineficiencia de los dirigentes. Pese a que la
'Tragedia de Heysel', donde también se vieron envueltos hinchas del Liverpool y que ocurrió cuatro años antes que la 'Tragedia de Hillsborough', fue ésta la que marcó un punto de quiebre para que el gobierno de Margareth Thatcher cambiara el destino del fútbol inglés y, por ende, del resto de Europa.
Se eliminaron las vallas, se obligó a los clubes a disponer en los campos sólo de localidades de asiento, se instruyeron todas las medidas para convertir los estadios en lugares seguros y confortables. Se empezó a ver el fútbol más como una actividad comercial, fue el tiempo de la televisión, donde se prefería ver el partido desde el sofá de tu casa antes que arriesgarte a ir al estadio. El tiempo de ver los partidos por HD, como el clásico de ayer. Ver a los hinchas alentando a sus equipos, no trepándose en las vallas. Ver el fútbol de otra manera, un fútbol que nació de la 'Tragedia de Hillsborough'.